Tacoh: El lugar de la preciosa navaja de pedernal (II)

Estructura 2

La Estructura 2 se encuentra en un proceso de rescate. Es muy interesante observar cómo la historia va emergiendo de entre los escombros… Es inevitable sentir cierta emoción. Si bien una parte ya ha sido descubierta, aún falta mucho por excavar. Afortunados aquellos arqueólogos y hasta los albañiles que a cada acción que realizan en este suelo se descubre una piedra tallada, un hueso de jabalí o un pequeño trozo de estuco pintado, objetos que vemos restaurados tras las vitrinas de los museos y que, acompañados de textos explicativos, dan cuenta de un contexto histórico que los estudiosos de la materia han desentrañado cuidadosamente.

Fragmento estructura 2

Como todas las culturas milenarias, el simbolismo es una parte esencial en su narrativa para difundir el mensaje a sus habitantes. Don Rafael explica con entusiasmo el significado de las figuras labradas: todo es parte de un ciclo de muerte y vida, ciclo que se repite de manera interminable. Una planta muere, el maíz, elemento indispensable para la vida de esta sociedad. Pero la vida debe renacer, por ello se aprecia una segunda planta que poco a poco va despertando a la vida. Es a través del sacrificio que se alimenta al dios Chaac, quien al sentirse satisfecho por este sacrificio libera la lluvia que alimentará los cultivos. Si hay lluvia, hay posibilidad de abundancia de alimento, y si éste abunda, habrá vida para los mayas.

Fragmento sacrificio

No es casualidad que esta narrativa se encuentre en este edificio en particular. Si la Estructura 1 es considerada para funciones ceremoniales, la Estructura 2 está destinada para el sacrificio. De ahí que se aprecia una explanada desde donde se ofrecen los sacrificios. La sangre derramada alimenta al dios Chaac, que yace al pie de toda la estructura. Y si recibe la ofrenda, recompensará al pueblo.

Estructura 1

Una vez más, a un costado de la escalera que lleva al centro de sacrificios se observa todo el proceso narrativo que refuerza la fe en sus antiguos habitantes. ¿Habrán sentido pesadumbre los elegidos para alimentar al dios, o su fe, esa fuerte creencia que casi todos los hombres tenemos desde que gozamos de una inteligencia superior, les habrá hecho sentirse dichosos de ser privilegiados por dar su vida a cambio del bienestar de toda su comunidad? Sin duda alguna todos los que llegaron a ese sitio sabían una cosa: su vida física acabaría ahí mismo… su vida espiritual trascendería más allá. Todo el piso de este lugar es sagrado vale pensarlo así: muchos murieron para satisfacer a Chaac.

Edificio 2

Don Rafael lamenta que las diferencias partidistas de su municipio y el desinterés del gobierno federal mantenga en abandono el lugar, siempre en una expectativa que, con cualquier suspiro, podría desaparecer… o mejor sea dicho, con cualquier carpetazo. Mucho ha desaparecido de aquí; mucho se ha perdido. Desde que la carretera cortó a la mitad este sitio hasta las máquinas que pasaron por encima de estos edificios para llevar luz a la comunidad, la historia de sus habitantes ha sido mutilada, desenterrada para violarla y volverla a enterrar. ¿Qué podríamos hacer para darle un poco de dignidad a este sitio que representa todo el pasado de don Rafael y su familia, sus orígenes, su esplendor, su pequeña patria en medio de una nación que los olvida, los pone en un rincón y los entierra igual que las ruinas de su historia?

Sin perder el entusiasmo, y nada ajeno a la modernidad, al final del recorrido se vuelve más franco y admite que se han acercado varios productores a realizar proyectos documentales, y me insiste que si el sitio se publicara en internet (ese ente tan extraño, tan abstracto), el sitio al cual ha dedicado más de 20 años recibiría más atención para que el Inah se empeñara en rescatarlo y con ello se promueva más su comunidad, ya que atraería más turismo. Mejor lógica no he encontrado en lugar más apartado como éste ni en persona más humilde como don Rafael.

Estructura 2Continúa: Tacoh: (III)

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